La traducción por defecto de los nombres propios

Dirk Delabastita

tower-of-babel-bruegelD’abord : dans quelle langue la tour de Babel fut-elle construite et déconstruite? Dans une langue à l’intérieur de laquelle le nom propre de Babel pouvait aussi, par confusion, être traduit par «confusion». Le nom propre Babel, en tant que nom propre, devrait rester intraduisible mais, par une sorte de confusion associative qu’une seule langue rendait possible, on put croire le traduire, dans cette langue même, par un nom commun signifiant ce quenoustraduisons par confusion.

(JacquesDerrida, 1985)

El concepto de “traducción por defecto” indica la traducción habitual de un elemento dado, la que más probablemente aplicarán los traductores profesionales en una sociedad determinada, siempre que no exista ningún conflicto (con)textual que les haga considerar otras opciones. La existencia de este mecanismo, paralelo al de normas de traducción, es fundamental para la eficiencia del proceso traductor, ya que permite simplificar la tarea y aplicar automatismos, al no verse obligado el traductor a comenzar desde cero su proceso de decisión ante cada elemento que tenga que traducir, lo que sería insoportablemente costoso en términos de esfuerzo y daría lugar a un grado de indeterminación que convertiría la traducción en un caos dominado por la idiosincrasia. Retomando un ejemplo de los propuestos antes, la traducción por defecto al español del estado norteamericano de Wyoming es la repetición (y esa será la versión que nos encontremos en la inmensa mayoría de los casos). Sin embargo, si debemos traducir al español una guía turística en la que se diga que tal isla japonesa es el doble de grande que Wyoming, es muy probable que el traductor se plantee que la relevancia intrínseca deWyoming en este texto es mínima, que su función explicativa deja de cumplirse en el nuevo texto dado el desconocimiento del lector español medio sobre el tamaño de Wyoming y que una traducción más que razonable aquí de “el doble de Wyoming” podría ser una naturalización como “del tamaño de España”, con lo que la traducción por defecto –la típica de los listados contrastivos- saltaría por los aires de una manera perfectamente legítima. Por eso afirmábamos más arriba que ningún elemento de la lengua original se traduce siempre de la misma manera, que todas las técnicas son en principio igual de legítimas y que la traducción es una tarea eminentemente abierta.

Dicho esto y por las razones de economía en el esfuerzo que acabamos de enunciar, también para la traducción de los NP existen criterios que nos permiten hablar de traducciones por defecto a partir de la clasificación de NP relevante para el traductor que hemos postulado en esta misma entrada. Mientras esté muy clara la idea de que las traducciones por defecto no son en absoluto recetas de obligado cumplimiento, se trata de un concepto sumamente útil para conocer  y analizar los criterios de partida de los traductores. En lo que respecta a la traducción de NP, las traducciones por defecto en lenguas occidentales y en la actualidad son las siguientes:

I. Nombres propios sin asimetría textual (gracias a sus conocimientos previos o a la información contextual, la información textualmente relevante del NP es transparente para el lector término y no es inaceptable por ninguna otra razón).

I.a) Si existe traducción prefijada

Existe una tendencia muy marcada a limitarse a reproducir la traducción prefijada de los NP transparentes cuando la tengan, tanto si son convencionales como si son expresivos (London → Londres (adapt. ortográfica); Washington → Washington (repetición); Hamlet → Hamlet (repetición); The GodfatherEl padrino (traduc. semántica); Bill Clinton → Bill Clinton (repetición); Prince Charles → príncipe Carlos (naturalización), etc.).

Se trata de una norma en principio clara. El mayor problema potencial, de hecho, radica en la posibilidad de que un NP tenga traducción prefijada y el traductor la desconozca. Por ello, la documentación desempeña aquí un papel fundamental. Si un traductor se encuentra ante un NP que no sea claramente novedoso y no sabe si tiene traducción prefijada, una actitud profesional habitual consiste en acudir a los medios de consulta pertinentes (enciclopedias, monografías y “libros de estilo” de los periódicos fundamentalmente) para comprobar si la tiene.

I.b) Si el NP es novedoso

El tratamiento de los NP novedosos y transparentes depende en gran medida de si son convencionales o expresivos.

I.b.1) Los nombres transparentes, novedosos y convencionales tienden claramente a repetirse en la actualidad (Charles Smith → Charles Smith).

I.b.2) Los nombres que sean transparentes, novedosos y expresivos presentan más complicaciones. En la actualidad existe una clara vacilación entre la tendencia anterior a la traducción semántica sistemática de los componentes comunes de este tipo de nombres y la cada vez mayor tendencia actual a repetir los NP.

Así, hasta hace pocos años encontrábamos en periódicos españoles nombres en inglés como European Southern Observatory que antes se hubieran traducido (por ejemplo, Observatorio Austral Europeo) sin ninguna vacilación; pero, al mismo tiempo, se encuentran también libros novedosos (no publicados aún en castellano) traducidos como La naturaleza del espacio y del tiempo.

En términos generales, el criterio más importante al decidir qué hacer con un nombre propio transparente, novedoso y expresivo es el de la relevancia y su propio grado de transparencia. Cuanto más importante sea su significado para el lector y menos claro quede por falta de información contextual o de la derivada de su propia composición, más se tenderá a traducirlo semánticamente o a acompañar su repetición de alguna glosa; cuanto más claro quede gracias al contexto o gracias a su propia composición y menos importante sea su significado para el lector más se tenderá a repetirlo textualmente.

Por ejemplo, el European Southern Observatory aparecía en un artículo científico sobre telescopios, estaba dirigido a lectores con ciertos conocimientos sobre el asunto, quedaba claro por el contexto que era un observatorio europeo, las palabras inglesas que lo componen son fáciles de entender para un español que tenga unos mínimos conocimientos de inglés y, además, ocupaba una posición secundaria en el texto (sólo se citaba marginalmente). Todo ello apuntaba a la conveniencia de repetir el nombre. En cambio, si fuese un elemento central de la información y si se encontrase en un artículo para el público en general, el mismoEuropean Southern Observatory  probablemente se pasaría a español o al menos se acompañaría de una glosa en lugar de repetirse.

 El caso del European Southern Observatory es, por otra parte, muy ilustrativo de vacilación. Hasta el año 2005, aproximadamente, lo normal era encontrarse este nombre repetido y con alguna glosa si el contexto no ayudaba a entender qué era. En la actualidad, dicho observatorio ha ido adquiriendo mucha importancia en el mundo de la astronomía y, además, España se ha incorporado a su financiación y utilización. La mayor relevancia del nombre para nuestro lector tipo unida a la participación española en el proyecto ha traído consigo que en la actualidad ya no se trate de un nombre novedoso en nuestro idioma, sino que se pueda hablar de un nombre que ya tiene traducción prefijada aunque aún no del todo consolidada, que es Observatorio Europeo Austral.  Se trata de un ejemplo que demuestra que cuanto más relevante para el lector sea el sentido de un nombre expresivo, más se tenderá a traducir su significado.

II. Nombres propios con asimetría textual (los conocimientos previos o la información contextual no ayudan y la información textualmente relevante del NP es opaca para el lector término o es inaceptable por cualquier otra razón).

La opacidad es un factor clave que en traducción suele impulsar a completar la información o presentarla de forma alternativa para que sea eficaz ante los nuevos lectores. En estos casos el abanico de técnicas aplicadas es muy amplio, así como el margen de indefinición entre los traductores.

II.a) Nombres asimétricos con traducción prefijada (ya sean convencionales o expresivos).

Lo más habitual en estos casos es ofrecer la versión oficial en español acompañada de la explicación pertinente en forma de glosa intratextual, por lo que la explicación clásica consiste en añadir lo que se llama un clasificador, como en los ejemplos propuestos antes (Severn → el río Severn). Por supuesto, la glosa extratextual también es perfectamente posible aquí cuando por la razón que sea (traducción jurada, por ejemplo), se cree necesaria la explicación pero no se desea añadir sin avisar al lector nada que no esté explícitamente en el original.

Cuando el grado de opacidad es muy alto y la relevancia intrínseca del NP es pequeña, los traductores tienden muy claramente a recurrir a técnicas del polo de sustitución.

II.b) Nombres asimétricos y novedosos (ya sean convencionales o expresivos).

En estos casos, el grado de imprevisibilidad es altísimo y los traductores utilizan cualquiera de las técnicas vistas en función de criterios como relevancia del NP, grado de opacidad, disponibilidad de elementos paralelos en la lengua término, conocimientos del lector tipo o propósito de la traducción y del fragmento.

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