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contenido
Introducción | La normalización como proceso de estandarización de la lengua | La normalización como método de preparación de la lengua para la traducción automática | La normalización como método de estandarización de textos | La normalización como estrategia de traducción | La normalización como efecto de frecuencia | Potencial para la investigación
El término normalización se ha empleado para describir diferentes conceptos en los estudios de traducción que, o bien se refieren a la estandarización de las lenguas y los textos en los que las traducciones desempeñan un papel fundamental, o bien a la estandarización de las traducciones según las normas de la lengua meta. El término normalización puede referirse a:
- la estandarización de una lengua como medio de comunicación habitual
- la preparación de la lengua para la traducción automática
- la estandarización de textos
- una estrategia de traducción
- el fenómeno de frecuencia en los corpus
La normalización como proceso de estandarización de la lengua
El término normalización puede referirse a la estandarización de la lengua. Existen ejemplos que muestran el papel fundamental que en ocasiones juega la traducción en estos procesos. Por una parte, en ciertos periodos hubo personalidades altamente influyentes que promovían la traducción o traducían por sí mismos en lenguas vernáculas marginales de dicho periodo. Gracias a su influencia, sus traducciones fueron en gran medida aceptadas y recibidas favorablemente en su época, lo que condujo posteriormente a la normalización de estas lenguas vernáculas como lenguas de uso cotidiano y, sobre todo, también para fines literarios. Algunos ejemplos de estos traductores influyentes son Alfredo el Grande (Robinson 1997; Smyth 1995), Alfonso X el Sabio (Kabatek 2008; Schieben 2008) y Martín Lutero (Haile 1980). En otras ocasiones, no fueron solo traductores influyentes individuales los que contribuyeron a la normalización de las lenguas, sino que las traducciones realizadas por grupos de traductores durante un periodo de tiempo prolongado contribuyeron a crear un vocabulario rico en esas lenguas, gracias a que incorporaron nuevas palabras y satisficieron las necesidades literarias. Algunos casos en los que no se trató del trabajo de un solo traductor, sino de traducciones en general que jugaron un papel importante para el proceso de normalización son el hebreo moderno (Branchadell 2003; Toury 2002) y el gallego (Milán-Varela 1999, 2000).
Alfredo el Grande
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| Alfred el grande. Fuente: Wikimedia. |
Alfredo el Grande (849-899) fue proclamado rey de Wessex en 871 y es reconocido sobre todo por las victoriosas batallas que libró contra los daneses, impidiéndoles conquistar toda Inglaterra. Sin embargo, Alfredo también promovió activamente el aprendizaje y la educación. Estaba convencido de que la decadencia en la educación del pueblo inglés era la causa de las incursiones vikingas. Por ello, insistió en que todos los jóvenes acaudalados de Inglaterra aprendieran a leer y escribir. Además, para promover el aprendizaje y la educación, Alfredo aprendió latín y tradujo varios textos de la antigüedad tardía al inglés antiguo. Algunos ejemplos de sus traducciones son Consolación de la filosofía de Boecio y Los soliloquios de Agustín de Hipona. La política educativa de Alfredo y, especialmente, sus traducciones, desempeñaron un papel fundamental en la normalización del inglés antiguo (Robinson 1997; Smyth 1995).
Alfonso X el Sabio
El rey de Castilla Alfonso X el Sabio reinó desde el año 1252 al 1284. Durante su vida ya fue conocido y admirado por su inteligencia y sabiduría. Esto se debía, sobre todo, a que promovía el aprendizaje y el conocimiento en muchos ámbitos en la corte. Entre ellos, la historia, la ciencia, el derecho y la literatura. Por ejemplo, antes de su llegada al trono, los textos jurídicos de Castilla estaban en su mayoría en latín. Alfonso fomentó la traducción de los textos legales al castellano, un paso importante para la normalización de la lengua que se convertiría en el español moderno. No solo se tradujeron al castellano los textos jurídicos latinos. En la Escuela de Traductores de Toledo se tradujo al castellano y, a menudo, del castellano al latín, textos árabes, especialmente del ámbito científico, que desempeñaron un importante papel en el proceso de normalización del castellano (Kabatek 2008; Schieben 2008).
Martin Lutero
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| Martin Lutero. Wikimedia. |
El reformador de la Iglesia Martín Lutero nació en 1483 en Eisleben y murió en 1546. No solo inició la Reforma Protestante al criticar la venta de bulas por parte de la Iglesia Católica en sus 95 tesis, sino que también desempeñó un papel importante en la normalización del alemán. Lutero tradujo la Biblia de forma diferente y contraria a las anteriores traducciones al alemán, ya que intentó traducirla como un texto literario. Pronto todos los hogares de Alemania adquirieron su versión y la leían a diario. Esto condujo a la normalización del dialecto alemán de Lutero como el alemán estándar moderno (Haile 1980).
Modern Hebrew
La normalización también se ha utilizado para designar el renacimiento de una lengua. Este es el caso del griego y del hebreo modernos. Durante muchos siglos, el hebreo apenas se utilizaba como lengua de uso cotidiano, quedando reducida sobre todo a ser la lengua de la Torá. No obstante, el hebreo volvió a ser un medio de comunicación habitual gracias al movimiento nacional judío y a la fundación del Estado de Israel. La normalización del hebreo moderno fue promovida principalmente mediante la educación de los niños en las escuelas. Aunque las traducciones también ayudaron a este proceso de normalización, ya que enriquecieron, por ejemplo, el vocabulario del hebreo al introducir préstamos. Las traducciones contribuyeron así a preparar al hebreo para que volviera a ser un medio de comunicación estándar (Branchadell 2003; Toury 2002):
Incluso los inexpertos precursores de la ilustración o Haskalá en la segunda mitad del siglo XVIII pudieron ver que no había prácticamente ninguna posibilidad de ponerse al día con el mundo "civilizado" sin invertir considerablemente en la traducción. Traducir no era solo una forma evidente de producir textos de forma rápida y en grandes volúmenes, que es una forma significativa de demostrar el potencial de un nuevo paradigma cultural, o incluso su existencia misma. También era un medio conveniente para experimentar con temas que se consideraban dignos de ser tratados en hebreo por su asociación con una cultura ya establecida y de gran prestigio
(Toury 2002: XX)
El gallego
Durante muchos siglos, y especialmente durante el régimen de Francisco Franco, el gallego tuvo un papel marginal y sobrevivió únicamente como lengua doméstica. Sin embargo, esto cambió cuando en 1983 Galicia se convirtió en comunidad autónoma y el gallego se convirtió junto con el español en lengua oficial de la región. Algunos años más tarde, las autoridades gallegas y el gobierno español aprobó la Ley de Normalización Lingüística de Galicia, que promueve el uso del gallego en todos los ámbitos. Entre los pasos para lograr este objetivo destaca el uso del gallego por parte de las autoridades y de la administración. El gallego se convirtió en una asignatura en la escuela y se crearon emisoras de radio y televisión gallegas. Otra parte importante de esta campaña fue la promoción del gallego a través de la traducción: se necesitaban libros en gallego y el vacío se cubrió rápidamente con traducciones que supuestamente iban a desempeñar un papel importante en la normalización de la lengua. Sin embargo, el éxito fue parcial. Aunque las traducciones de libros infantiles se introdujeron ampliamente en las escuelas, las traducciones para los lectores adultos tuvieron menos éxito. Los adultos gallegos preferían leer en español, que es lo que habían hecho toda su vida y que les resultaba perfectamente comprensible (Millán-Varela 1999, 2000). Paradójicamente, la literatura gallega floreció durante el reinado de Alfonso X el Sabio, el normalizador del castellano, quien prefería el gallego para escribir su propia obra literaria, las Cántigas de Santa María..
La normalización como método de preparación de la lengua para la traducción automática
El término normalización puede referirse al preprocesamiento del lenguaje para la traducción automática (TA). Este preprocesamiento es necesario cuando la lengua de los textos que deben traducirse contiene características poco habituales que pueden causar problemas a la aplicación. Estas características poco usuales podrían deberse a que se trata de un tipo de texto especial, como los SMS (Aw, Min, Pohkhim et al. 2005), que pueden incluir características poco comunes en el lenguaje escrito, como, por ejemplo, estructuras no gramaticales, elipsis o acrónimos no estandarizados. No obstante, estos rasgos inusuales también pueden deberse a una cierta variación en la lengua, especialmente en la ortografía, lo cual puede causar problemas (Jaber, Tonelli, Delmonte 2011). Para hacer frente a estos problemas, se puede corregir o normalizar la lengua unificando la ortografía y corrigiendo las estructuras gramaticales. Así, el texto podrá ser traducido por un sistema de TA como si se tratara de un texto normal, sin cambiar el modelo de traducción estadística (véase también Lembersky, Ordan, Wintner 2011).
Según Jaber, Tonelli y Delmonte (2011: 71):
Normalization is a common issue to many languages in the world such as Arabic, Chinese, and Japanese, which share the same problem of orthographic variation. Normalization is necessary to allow word forms to be checked against a lexicon where standardized orthography has been used.
La normalización como método de estandarización de textos
La normalización puede referirse también a la estandarización de los textos en un determinado sector. El lenguaje para fines específicos tiene que cumplir ciertos criterios y normas para que la comunicación especializada sea más fluida y eficaz. Las normas terminológicas y otros aspectos de los textos de un determinado sector pueden definirse por una empresa, pero también por una organización internacional (ISO y CEN) o nacional (DIN en Alemania, AENOR en España). La normalización afecta también a los traductores cuando tienen que traducir estos textos. El traductor debe respetar las normas y elaborar su traducción de acuerdo con ellas. La normalización o estandarización de este tipo de texto tiene varias ventajas, como por ejemplo presentar traducciones más fiables. También permite que la terminología sea homogénea, que la actividad sea más económica y, por último, que la calidad de las traducciones sea mayor (Gómez & Pinto, 2002).
La normalización como estrategia de traducción
El término normalización se emplea para referirse a una estrategia de traducción en la que los traductores intentan adaptar la lengua de su traducción a las normas y la cultura de la lengua meta (Ramos 2009; Mazur & Chmiel 2016; véase también la sección sobre la normalización como efecto de la frecuencia para un enfoque similar centrado en la lengua que se traduce y no en los traductores). Aunque no siempre se etiquete explícitamente como normalización, se trata de una estrategia de traducción que ha sido descrita y comentada por muchos estudiosos desde un punto de vista teórico (Schleiermacher 1813; Toury 1980; Newmark 1988; Venuti 1992).
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| Friedrich Schleiermacher. Source: Wikimedia. |
Schleiermacher (1813; véase también Bellos 2013 para la denominación de la segunda técnica de Schleiermacher como normalización) describe, por ejemplo, en su ensayo Sobre los diferentes métodos de traducción (Über die verschiedenen Methoden des Übersetzens) que solo hay dos técnicas de traducción posibles. O bien el traductor intenta acercar al lector al autor y, por tanto, extranjeriza la lengua de su traducción, o bien lleva la cultura del autor al lector, adaptando la lengua de la traducción a las normas de la cultura de destino. En su ensayo, Schleiermacher aboga sin embargo por la primera técnica. Según él, una lengua solo puede crecer y desarrollarse si se expone a otras culturas de las que puede aprender.
Toury (1980) fue uno de los primeros en utilizar el término norma y en hablar de la tendencia de los traductores a normalizar sus traducciones. Según él, los traductores suelen utilizar clichés convencionales en sus traducciones en lugar de elementos propios de la lengua de partida. En opinión de Toury, la explicación del uso de esta estrategia de traducción sería el miedo de los traductores a que sus traducciones sean consideradas incorrectas u opacas.
Mazur y Chmiel (2016) remiten, por ejemplo, al debate teórico sobre las estrategias de traducción de Newmark (1988) cuando utilizan el término normalización. Basan su concepto en la categoría de equivalencia funcional de Newmark. Según Newmark, los traductores suelen neutralizar las palabras culturales para adaptarlas a la lengua meta. A esta estrategia también la denomina generalización o desculturación.
Asimismo, Venuti (1992) habla de las estrategias de traducción destinadas a hacer visible o invisible la lengua de partida y, por tanto, a adaptar el lenguaje de la traducción a las normas de la lengua de llegada. Según Venuti, generalmente se considera que una traducción es buena si el lector no puede descubrir que es una traducción y no un texto original en la lengua meta. Para lograr este objetivo y que el texto sea fluido, el traductor normaliza distintos aspectos lingüísticos, como la sustitución de las estructuras sintácticas extrañas por otras más lineales y la corrección de construcciones poco idiomáticas. Venuti critica la estrategia de domesticación o fluidez. Sostiene que, por un lado, conduce a la invisibilidad y, por tanto, a la desvalorización y explotación económica de los traductores y, por otro, impide un verdadero intercambio cultural entre el lector del texto meta y la cultura de origen que sí podría llevarse a cabo con una traducción que reflejase la lengua de origen.
A nivel empírico, la normalización como estrategia de traducción se ha investigado, por ejemplo, en la traducción audiovisual (voice over, Mazur & Chmiel 2016; subtitulación, Ramos 2009) y en la traducción literaria (Ramos 2009). Según Schleiermacher (1813: 229):
But what paths are open to the true translator, one who would bring those two utterly unconnected people together, the source-language author and the target-language reader – and would aid the latter, without banishing him from the sphere of the target language, in attaining as accurate and thorough and understanding and enjoyment of the former? I believe there are only two. The translator either (1) disturbs the writer as little as possible and moves the reader in his direction, or (2) disturbs the reader as little as possible and moves the writer in his direction.
Un ejemplo: las palabras ligadas a la cultura
Mazur y Chmiel (2016) estudiaron la normalización como estrategia de traducción de palabras propias de una cultura en la traducción de voces superpuestas de la serie de televisión estadounidense El ala oeste de la Casa Blanca al polaco. La serie transcurre en la Casa Blanca y contiene términos específicos de la cultura estadounidense. Los autores de este estudio investigaron la traducción de las palabras de carácter cultural de un solo episodio de esta serie y clasificaron las estrategias de traducción según varias categorías. En este contexto, Mazur y Chmiel definen la normalización de las palabras culturales como su sustitución por términos neutros o libres de carga cultural. Comprobaron que la mayoría de las palabras de carácter cultural se tradujeron de acuerdo con la estrategia de normalización, lo que significa que los términos que describen a la administración estadounidense o los elementos militares se sustituyeron por palabras sin contenido cultural. En la tabla 1 se muestran ejemplos de esta normalización.
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Lengua de partida |
Lengua meta |
Retraducción al inglés |
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What's your secret service code name? |
Jaki jest Twój służbowy pseudonim? |
What’s your professional code name? |
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He was high when he was running the Labor Department. |
Brał, kiedy był ministrem? |
He was high when he was a minister? |
La normalización como efecto de frecuencia
El concepto de normalización también se emplea para referirse a los efectos de frecuencia en los corpus de traducción. En este caso, la normalización no se refiere a las elecciones de traductores individuales y, por tanto, a una estrategia de traducción o a fenómenos observados en textos individuales (véase también la sección sobre la normalización como estrategia de traducción). Se refiere a la tendencia general de las traducciones a seguir las normas y convenciones de la lengua de llegada más de cerca que los propios textos originales en dicha lengua. Baker (1996) fue la primera en sugerir esta denominación para una de las categorías que ella denominó universales de la traducción.
Baker (1993, 1995, 1996) se inspiró en la teoría de Toury (1980) sobre la traducción y, en particular, en su noción de normas, para argumentar que las traducciones deberían considerarse un tipo especial de texto. Hasta ese momento, las traducciones se consideraban principalmente como producto únicamente de un proceso de traducción, lo que las invalidaba como parte del sistema de la lengua meta y, por ejemplo, las excluía de los corpus. Según Baker, las traducciones deberían, por un lado, no ser consideradas únicamente en relación con el texto fuente y, por otro, deberían ser consideradas como una parte especial del sistema de la lengua meta: la lengua de las traducciones debería investigarse por separado del uso original de la lengua meta, pero sin dejar de formar parte del sistema de esa misma lengua meta. Baker sugirió que el lenguaje que se emplea en las traducciones debería investigarse independientemente de la lengua de origen y que debería compararse con los textos producidos originalmente en la lengua de destino. Para ello, propuso el uso de corpus comparables que contengan textos originales en una determinada lengua y traducciones a la misma. Se trataba de un enfoque nuevo para una época en la que los estudios prescriptivos y, sobre todo, los estudios de caso a partir de textos individuales eran la norma en los estudios de traducción.
Baker sugirió que en los corpus comparables deberían poder observarse ciertas características que son universales para la lengua traducida y que no dependen de la lengua de origen (universales de traducción). Baker designó las siguientes categorías, entre las que se encuentra un universal de la traducción que ella denomina normalización (Baker 1996: 183):
- Explicitación: Las traducciones suelen ser más explícitas que los textos escritos originalmente en la misma lengua. Detallan más cuestiones y recurren menos a los mensajes implícitos. Según Baker, esto se observa en un uso más frecuente de la palabra optativa that en inglés en las traducciones, por lo que estos textos se vuelven más explícitos.
- Simplificación: Las traducciones suelen ser más sencillas que los textos escritos originalmente en la misma lengua. Según Baker, esto se refleja, por ejemplo, en oraciones más cortas en las traducciones.
- Nivelación: Las traducciones tienden a mostrar una menor variación lingüística que los textos escritos originalmente en la misma lengua. Baker sugiere que una menor densidad léxica y una menor proporción entre las palabras totales y las palabras diferentes son indicios de esta traducción universal.
- Normalización/Conservadurismo: Las traducciones tienden a presentar un uso exagerado de los rasgos típicos de la lengua de destino. Un ejemplo de normalización en los corpus es, según Baker, el uso de una puntuación más convencional.
A pesar de que Baker no lo menciona expresamente, la normalización que ella postula como universal de la traducción es muy similar a la ley de normalización creciente de Toury (1995), (véase también Pym 2008; Bernadini y Ferraresi 2011). Toury formuló dos leyes para describir la traducción, la ley de la normalización creciente y la ley de la interferencia. La ley de la normalización creciente establece que, en las traducciones, las estructuras de la lengua de partida suelen presentarse de forma diferente para adaptarse a las normas de la lengua de llegada (con cambios obligatorios) y a las convenciones (con cambios opcionales). Esta ley es, pues, muy similar al concepto de normalización de Baker. Según la ley de interferencia de Toury, las traducciones transfieren al mismo tiempo estructuras y elementos de la lengua de partida al texto de llegada. Esta ley no tiene equivalente en los universales de traducción de Baker (véase Teich 2003 para una categoría de universales de traducción denominada "shining-through" utilizada para denominar los efectos de frecuencia derivados de las interferencias a partir del texto de origen).
La suposición de Baker de que los universales de traducción no se ven influidos por la interferencia de la lengua de origen, como había sugerido Toury, por ejemplo, ha sido criticada por muchos expertos (por ejemplo, Pym 2008; Delaere & De Sutter 2013; Vandevoorde 2020). La propia Baker (1996) afirma que el grado de normalización depende del prestigio de la lengua de origen, lo que ya es un argumento en contra de la idea de que los universales de la traducción pueden encontrarse en el mismo grado en todas las traducciones por igual en distintas lenguas y que no se deben a la interferencia de la lengua de origen.
Esto también se ve corroborado por estudios empíricos que muestran que la normalización depende de diferentes factores y no está presente en todas las traducciones. Los factores que determinan si se observa la normalización en los corpus son, por ejemplo, en general, el par de lenguas estudiado (Delaere & de Sutter 2013; Capelle & Loock 2017), pero también el prestigio de la lengua de origen (Vintar & Hansen-Schirra 2005) y el registro del texto (por ejemplo, textos administrativos frente a textos periodísticos, Delaere & de Sutter 2013).
Dado que el estatus de la lengua de origen en la cultura de destino parece desempeñar un papel importante en la naturaleza de las traducciones, muchos investigadores han estudiado las traducciones a nivel empírico, teniendo en cuenta la normalización, así como los efectos de interferencia o del "shining-through", como sugiere Toury (Teich 2003; Vintar & Hansen-Schirra 2005; Bernardini & Ferraresi 2011). Sin embargo, el término de Baker, normalización, se utiliza ampliamente, aunque su sentido ha pasado de ser una característica universal de la traducción a un continuum entre la interferencia y la normalización.
El hecho de que no se encuentre el mismo grado de normalización en todas las traducciones y de que ésta parezca depender de la lengua de partida conduce también, a nivel teórico, a una visión crítica del concepto de universalidad en la traducción (Mauranen & Kujamäki 2004): la cuestión de si existen características universales en la traducción es controvertida. En adelante, se utilizará el término efecto de frecuencia en lugar de universal de traducción para referirse a la normalización como un fenómeno observado a escala cuantitativa en corpus comparables y que no depende de la estrategia de cada traductor. Según Baker (1996: 183):
’Normalisation’ (or ‘conservatism’) is a tendency to exaggerate features of the target language and to conform to its typical patterns. This tendency is quite possibly influenced by the status of the source text and the source language, so that the higher the status of the source text and language, the less the tendency to normalise.
Una definición de la norma
Si queremos investigar si las traducciones muestran una normalización y si las normas de la cultura de destino se exageran, primero tenemos que definir la norma de la lengua de destino. Teich (2003) aborda esta cuestión. Teniendo en cuenta que la lengua de origen también puede influir en los efectos de frecuencia observados en las traducciones, sugiere que hay que identificar las diferencias contrastivas entre la lengua de origen y la de destino para definir el uso normal en la lengua de destino. Sin embargo, las lenguas también muestran cierta variación, especialmente marcada en los diferentes registros y dominios. Por lo tanto, hay que tener en cuenta los registros: por un lado, a la hora de definir el uso normal dentro de la lengua meta; por otro, para la creación de corpus que se utilizan para investigar la normalización en las traducciones (Bernardini & Ferraresi 2011).
Explicaciones de la normalización
Varios investigadores han tratado de encontrar respuestas a la pregunta de por qué se encuentran efectos de frecuencia diferentes en las traducciones y en los textos originales. En lo que respecta a la normalización, se han propuesto tres teorías principales que incluyen la formación del traductor (Chesterman 2010), el temor al riesgo por parte de los traductores (Pym 2008; Delaere & De Sutter 2013) y los procesos cognitivos que tienen lugar durante la traducción (Halverson 2003, 2010, 2017; Hansen-Schirra 2017; Oster 2017).
Según Chesterman (2010), una posible explicación para los universales de traducción es la formación de los traductores. Los estudiantes de traducción reciben formación para establecer una buena comunicación entre el autor del texto de origen y el lector del texto de destino. Se les enseña que deben tener en cuenta las diferencias culturales a las que se enfrentarán y se les enseñan las normas lingüísticas de las culturas de destino. En el caso de la normalización, es posible que a los traductores se les forme para producir textos meta que sigan muy de cerca las normas de la lengua meta. Esto podría dar lugar a una tendencia general a que las traducciones se acerquen más a las normas de la lengua de destino que los textos originales en la lengua respectiva.
Pym (2008; véase también Delaere & De Sutter 2013) sugiere que evitar los riesgos puede llevar a la normalización. El traductor se ve obligado a asumir riesgos cuando traduce porque a menudo tiene muchas alternativas de traducción entre las que elegir. Probablemente todas estas opciones sean correctas, pero los traductores no siempre pueden buscar la mejor solución en recursos fiables debido a las limitaciones de tiempo. Por tanto, cuando eligen una determinada solución, los traductores tratan de minimizar el riesgo que asumen optando por la solución más "normal". Al evitar un lenguaje poco natural y utilizar soluciones "normales", los traductores se ajustan más a las normas. De este modo, se obtienen textos más cercanos a las normas y convenciones de la lengua de llegada que los textos escritos originalmente en esa misma lengua de llegada. Según Pym, estte intento de evitar riesgos se da también a varios niveles. Dependiendo del prestigio de la cultura de origen, los traductores pueden adaptar su comportamiento ante el riesgo. Si la cultura de origen (o el texto/autor de origen) tiene, por ejemplo, gran prestigio, el traductor puede asumir un mayor riesgo, lo que llevaría a una menor normalización. Otro factor puede ser la dificultad del texto a traducir. Si un texto es difícil de entender, el traductor puede optar por la solución de traducción que suponga el menor riesgo y que se acerque más a las normas de la cultura de destino. Por lo tanto, este podría ser un factor que favorezca un mayor grado de normalización en las traducciones.
Se han llevado a cabo varios intentos de encontrar orígenes cognitivos para los universales de la traducción y, en concreto, para la normalización. Uno de ellos es la hipótesis de la atracción gravitacional de Halverson (2003, 2010, 2017). Según esta hipótesis, la representación de los elementos lingüísticos en la mente de los traductores y las conexiones entre estos elementos son responsables de los efectos de frecuencia observados en el texto traducido. Las representaciones lingüísticas que intervienen en este contexto pueden dividirse en tres categorías: las representaciones de la lengua de partida (atracción gravitatoria), las representaciones de la lengua de llegada (magnetismo) y los vínculos entre los elementos lingüísticos de ambas lenguas (conectividad). Halverson sostiene que las representaciones prototípicas de la lengua de llegada ejercen una fuerte atracción (magnetismo). De ahí que estas estructuras prototípicas se utilicen preferentemente durante la traducción. Esto conduce a su uso frecuente en el texto traducido y, por tanto, a la normalización.
Hansen-Schirra (2017) y Oster (2017) sugieren que los procesos de aprendizaje y de autocontrol mental son los responsables de los fenómenos de interferencia y normalización en las traducciones. Según esta teoría, el traductor se ve obligado a leer las estructuras lingüísticas del texto original. Estas estructuras lingüísticas se activan automáticamente en la lengua de llegada debido a los vínculos entre las representaciones lingüísticas en la mente bilingüe. Estas estructuras de la lengua meta se eligen entonces para producir el texto meta si no se filtran. Sin embargo, los procesos de autocontrol mental pueden llevar a filtrar estructuras demasiado cercanas a la lengua de partida. Al igual que Pym (2008), en esta teoría el grado de control mental también podría depender del nivel de prestigio de la lengua de partida y, por tanto, de la necesidad de evitar interferencias. Sin embargo, Hansen-Schirra y Oster sugieren, al contrario que Pym, que el “shining-through” (o la interferencia) es la norma y la normalización solo se consigue mediante un gran esfuerzo de control mental.
Un ejemplo: los anglicismos en italiano
Bernardini y Ferraresi (2011) investigaron el uso de anglicismos en textos originales italianos y en traducciones sobre informática. Asumieron que un mayor número de anglicismos en las traducciones al italiano frente a los originales en italiano podría interpretarse como interferencia, y un menor número de anglicismos podría interpretarse como normalización. Para investigar estos supuestos, los autores crearon un corpus de textos técnicos de informática. Bernardini y Ferraresi eligieron textos de documentación de software (más concretamente, pods (Plain Old Documentation) de Perl, breves tutoriales que explican cómo afrontar los problemas de programación que conlleva el lenguaje de programación Pearl). Esto les permitió controlar minuciosamente su corpus por tipo de texto y dominio. El corpus estaba formado por los pods originales en inglés, traducciones al italiano generadas por el proyecto voluntario pod2it y un corpus de referencia con textos comparables en italiano que no eran traducciones.
Los autores identificaron además los siguientes tipos de anglicismos: préstamos innecesarios, préstamos adaptados, préstamos semánticos y calcos morfosintácticos (como el plural terminado en -s, nada habitual en italiano). El análisis del uso de estos anglicismos en el corpus mostró que eran más frecuentes en los textos italianos originales que en las traducciones. Los autores interpretaron esta diferencia de frecuencia como una normalización. Hay que subrayar que las traducciones utilizadas en este estudio formaban parte de un proyecto voluntario, por lo que no había constancia de que hubiesen sido realizadas por traductores con formación específica como tales. Por consiguiente, la normalización no podría deberse a la influencia de la formación de los traductores y los resultados no pueden generalizarse a todas las traducciones técnicas del inglés al italiano, sino que podrían deberse a un comportamiento específico de los voluntarios.
Otro ejemplo: Cognados en esloveno y alemán
Vintar y Hansen-Schirra (2005) investigaron el número de cognados (equivalentes de traducción que comparten una forma similar, como system en inglés y System en alemán) en las traducciones al esloveno y al alemán en comparación con los textos originales en estas lenguas. Los objetivos de este estudio eran investigar (a) si se podían apreciar diferencias estadísticas entre el uso de la lengua en traducciones y en textos originales, lo que indicaría la presencia de normalización o interferencia, y (b) si ambas lenguas mostraban los mismos patrones o había diferencias en el uso de cognados en esloveno y alemán. Vintar y Hansen-Schirra construyeron un corpus paralelo con traducciones al alemán y al esloveno de textos de divulgación científica. Para comparar estas traducciones, se utilizaron corpus monolingües de referencia (COSMAS para el alemán y FIDA para el esloveno). El análisis de estos corpus mostró que las traducciones al esloveno contenían ligeramente menos cognados que los originales en esloveno (lo que indica una normalización) y que las traducciones al alemán contenían más cognados que los originales en alemán (lo que indica interferencia). Esto sugiere que la lengua de destino puede influir en el grado de normalización o interferencia.
Otro ejemplo: los phrasal verbs en inglés
Los phrasal verbs o verbos compuestos son un rasgo típico de la lengua inglesa (por ejemplo, cool down, throw up, run away). Capelle y Loock (2017) investigaron en un estudio de corpus de textos ficticios si la lengua de origen de las traducciones influye en el número de phrasal verbs en las traducciones, altera su número en comparación con los originales ingleses y, por tanto, conduce a la normalización o interferencia. Dado que los phrasal verbs son un elemento muy común en inglés, el uso excesivo de estas estructuras podría clasificarse como normalización.
Los autores compararon traducciones de lenguas románicas y de lenguas germánicas al inglés. Su hipótesis era que la lengua de origen debía influir en el número de phrasal verbs encontrados en inglés si predominaba la interferencia en lugar de la normalización. Como las lenguas germánicas son más parecidas al inglés porque utilizan muchas partículas y prefijos cuyo uso es similar al de los phrasal verbs ingleses, las traducciones de lenguas germánicas deberían dar lugar a más phrasal verbs que las de lenguas románicas, que hacen menos uso de dichas estructuras. Esto podría interpretarse como un predominio de la interferencia. Para comprobar estas hipótesis, Capelle y Loock analizaron el número de phrasal verbs de las traducciones de lenguas germánicas y románicas al inglés en el Translational English Corpus (TEC) y de los textos originales en inglés en el British National Corpus (BNC). Los resultados de este estudio mostraron que las traducciones de las lenguas románicas al inglés contenían efectivamente menos phrasal verbs que las traducciones de las lenguas germánicas y los originales en inglés. Por lo tanto, los autores sostienen que la interferencia predomina en estos textos y que estos resultados no respaldan la suposición de que la normalización es un universal de la traducción que (a) está presente en todos los textos traducidos y (b) es independiente de la lengua de origen.
Potencial para la investigación
El concepto de normalización se utiliza en áreas de investigación muy diferentes de los estudios de traducción. Todas las áreas de investigación enumeradas en esta contribución ofrecen interesantes cuestiones de investigación. Sin embargo, la normalización se utiliza más comúnmente para referirse al efecto de frecuencia en los corpus de traducción. Especialmente en este campo de investigación, siguen existiendo muchas lagunas de investigación relevantes. Entre ellas se encuentran cuestiones como la universalidad de los efectos de frecuencia (es decir, la normalización), qué factores influyen en ellos y, por último, qué procesos cognitivos conducen a estos patrones en las traducciones.


