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contenidos
Introducción | Elementos esenciales | El análisis crítico del discurso (ACD) frente al análisis del discurso (AD) | El ACD en los estudios de traducción | La metodología del ACD aplicada a los estudios de traducción | Potencial de investigación

 

Introduction  Introducción 

Language and Power Language, Power and Ideology
Fairclough (1989) & Wodak (1989), dos libros de referencia sobre análisis crítico del discurso

El análisis crítico del discurso (en adelante ACD) es un enfoque interdisciplinar del estudio del lenguaje y su relación con el poder, la ideología y la sociedad. Cobró importancia en la década de 1980, especialmente gracias a la obra influyente de Norman Fairclough (Language and Power, 1989), Teun A. Van Dijk (Prejudice in Discourse, 1984) y Ruth Wodak (Language, Power and Ideology, 1989). Esta última también atribuye el origen del ACD a una reunión que tuvo lugar en la Universidad de Ámsterdam (Wodak & Meyer 2001). En el Reino Unido, el interés por el ACD surgió en la Universidad de East Anglia, donde un grupo de estudiosos cuya motivación era combatir la injusticia social se hizo eco de la gramática de Halliday (Tenorio 2011: 189).

Dado el eje interdisciplinar del ACD, que combina herramientas de la lingüística, la teoría literaria y las ciencias sociales, no sorprende que haya llamado la atención de investigadores interesados en traducciones con trasfondo ideológico.  A la fecha, muchos estudios se han preocupado por entender casos de manipulación transcultural, estrategias de mercadotecnia, construcción de identidad, lenguaje metafórico, censura, intervención editorial y hasta qué punto los valores y creencias del traductor juegan un papel en cómo abordan el texto y llevan a cabo su labor de forma objetiva y profesional. Teniendo en cuenta que la ideología puede expresarse no solo a través del lenguaje escrito, sino también mediante la selección deliberada de imágenes y sonido, el ACD se ha empleado para estudiar textos multimodales, como la subtitulación y el doblaje en la traducción audiovisual, y en prácticas y campos relacionados como la interpretación. El surgimiento de la inteligencia artificial (IA) podría llevar a un interés renovado por el ACD como forma de desenmascarar y cuestionar sesgos culturales y de género en traducciones realizadas con herramientas de inteligencia artificial generativa.

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[heading title] Elementos esenciales

Tal como observaron Van Dijk (1997: 3-4) y Bloor & Bloor (2013: 1-2), el término “discurso” puede tener diversas aplicaciones y, en su sentido más amplio, abarca no solo el lenguaje escrito, sino también una gran variedad de material audiovisual. Por consiguiente, los analistas críticos del discurso se han fijado en textos en línea e impresos, películas, gráficos, imágenes y música. A raíz de su naturaleza interdisciplinar (Van Dijk 1997; Wodak & Meyer 2001; Tenorio 2011; Bloor & Bloor 2013), el ACD se ha empleado para investigar fenómenos en lingüística, antropología, ciencia política, estudios de comunicación, estudios de cine, literatura y, como veremos en la siguiente subsección, estudios de traducción (Baumgarten & Schröter 2017; Kim 2019, 2025; Bazzi 2022).

Antonio Gramsci

El concepto de hegemonía de Antonio Gramsci contribuyó a sentar las bases teóricas del análisis crítico del discurso [Fuente]

Uno de los mayores intereses del ACD es entender cómo el lenguaje subyace en temas sociales como, por ejemplo, la dinámica y la fluctuación de poder. Por ello, el ACD está relacionado con la sociolingüística, ya que ambos se ocupan de investigar la relación entre poder y sociedad. Sin embargo, el ACD va más allá de los fenómenos sociales y se nutre de otras disciplinas como la teoría literaria. Los analistas críticos del discurso a menudo se sirven de conceptos de la hermenéutica y de la retórica clásica para estudiar el estilo de un autor, así como su ideología y voz.  El ACD también se ha visto influenciado por la definición de hegemonía en la obra de Gramsci (Tenorio 2011) y por la lingüística sistémico funcional de Halliday (LSF), que entiende el lenguaje (y la gramática) como acto comunicativo al servicio de la interacción humana en vez de como un mero conjunto de reglas (Wodak & Meyer 2001). Analistas críticos del discurso destacados como Fairclough (1985: 747) y Wodak & Meyer (2001) también han considerado que el uso del término “crítico” en este contexto tiene el sentido de crítica como análisis de sesgos y contradicciones, no como reseña. En la misma línea, Tenorio (2011) observa que “crítico” no significa propenso a emitir juicios de valor, sino comprometido con el análisis de las injusticias sociales como el prejuicio y el acceso desigual al poder.

A pesar de haber diferentes enfoques dentro del ACD, quienes recurren a este marco metodológico lo hacen con el mismo fin de desarraigar desigualdades sociales afianzadas y cuestionar el discurso tradicional perpetuado por aquellos que se hallan en una situación de privilegio para ejercer poder e influencia. Desde esta perspectiva, el discurso pasa a representar ideas normalizadas y extendidas. Por ello, los analistas críticos del discurso con frecuencia buscan profundizar en asuntos bien establecidos y deconstruirlos, haciendo que lo familiar se vuelva extraño y desconcertantemente desconocido (Wodak & Meyer 2001; Bloor & Bloor 2013). Un caso ilustrativo se encuentra en el uso de los pronombres genéricos masculinos, que actualmente se consideran discriminatorios con la mujer precisamente por invisibilizarla (Bloor & Bloor 2013). Más recientemente, algunos investigadores han prestado atención a los sesgos culturales y políticos inherentes en los artículos sobre la Guerra de las Malvinas de las versiones en español e inglés de la Wikipedia (Góngora-Goloubintseff 2020). Ambas entradas describen la guerra no declarada de 1982 entre Argentina y el Reino Unido sobre la soberanía del archipiélago del Atlántico Sur, el cual sigue siendo un territorio británico de ultramar. No obstante, como se explica en el caso práctico, la sobreutilización de términos cargados como “invasión” y “ocupación”, así como la selección particular de ciertas imágenes, reflejan decisiones editoriales ideológicamente motivadas por los editores de ambas versiones de Wikipedia. Mediante el análisis crítico de rasgos prominentes en el discurso escrito y multimodal, el estudio encontró que la Wikipedia en español hace un gran esfuerzo por legitimar las acciones de Argentina y socavar la respuesta del Reino Unido. Contrariamente, la Wikipedia en inglés retrata a las fuerzas argentinas como las verdaderas invasoras. Varios ejemplos de sobrelexicalización, más evidentes en el uso sistemático que ambas partes hacen de sustantivos como “invasión” y “ocupación”, sugieren que hay poca voluntad de autocrítica. Al “otrificar” al enemigo y retratarlo como el verdadero invasor, los editores de ambas versiones de Wikipedia perpetuán la narrativa con la que probablemente se hayan criado y a la que estén más expuestos, contribuyendo de esta manera a un sentimiento de orgullo nacional con tintes de chovinismo. Se podría argüir que este relato unilateral del conflicto viola la política de neutralidad de Wikipedia al no describir los eventos de forma objetiva.

Analistas críticos del discurso como Fairclough (1993) y Wodak & Meyer (2001) plantean que los nexos entre discurso, ideología y poder pueden no siempre ser evidentes y transparentes para los individuos afectados. Se refieren a esta falta de claridad como “opacidad”. Bloor & Bloor (2013) relacionan la opacidad con la normalización extendida de determinados valores culturales al punto de ya no ser cuestionados por las masas. Fairclough (1993) se ocupó especialmente de examinar las relaciones opacas en un estudio sobre prácticas discursivas, eventos y textos. Tenorio (2011: 187-188) se refiere a dichas prácticas como “manipulativas” y afirma que el ACD se propone exponerlas y mejorar la comunicación, “removing the barriers of assumed beliefs legitimized through discourse”. Van Leeuwen (2008: 6), otro analista crítico destacado, señala que las prácticas discursivas son representaciones de las prácticas sociales, de lo que hace la gente. Según Van Leeuwen, es importante enfocar el texto de forma crítica para destapar prácticas reguladas, tradiciones y prescripciones. Fairclough (1993), por ejemplo, investiga lo que él denomina la comercialización del lenguaje en el ámbito universitario, prestando especial atención a cómo las universidades británicas buscan atraer a estudiantes y colaboradores nacionales e internacionales.

En cuanto al tema transcendental de la manipulación, Wodak & Meyer (2001) comentan que el ACD se centra en la perspectiva de los oprimidos mientras que, al mismo tiempo, desmenuza el lenguaje empleado por aquellos que ejercen su poder sobre ellos. De este modo, para Wodak & Meyer (2001) el lenguaje: “[is] not powerful on its own – it gains power by the use powerful people make of it”. El poder, como lo perciben los analistas críticos del discurso, puede hallarse en los textos. Wodak & Meyer (2001) se refieren a los textos publicados como “sites of struggle” que rara vez son el producto de una sola persona; por el contrario, los textos son el resultado de diferencias discursivas negociadas entre las partes interesadas, como el autor, los editores, quienquiera que haya encargado o aprobado el trabajo, las editoriales, etcétera. Por consiguiente, la intertextualidad (como los textos se refieren a otros textos y los transforman) y la recontextualización (la transferencia y transformación de significado de un contexto a otro) aparecen prominentemente en el ACD. El lenguaje, como constructo social y herramienta poderosa, lo pueden usar los subyugados y oprimidos para desafiar y resistir a los mismos grupos que buscan controlarlos y menoscabarlos.

En un campo interdisciplinar como los estudios de traducción, el ACD adopta una perspectiva interlingüística más que intralingüística. Las relaciones de poder, la ideología y la manipulación no solo se analizan críticamente en el texto de partida, sino que, además, se escudriñan en las traducciones. La dimensión interlingüística de la traducción se presta a estudios comparativos y contrastivos, donde diferentes realidades culturales y políticas, a veces con intereses opuestos, influencian el texto traducido. Así, los textos de partida y meta se analizan de forma conjunta, añadiendo otro nivel de complejidad. Los lingüistas interesados en la traducción, así como los propios estudiosos de este campo han centrado sus esfuerzos en intentar dilucidar la ideología del traductor, su contexto sociocultural, los intereses de quienes solicitaron la traducción y su influencia en los lectores de la lengua meta. Desde la perspectiva del ACD, la traducción es opaca y podría percibirse como un acto político, como otro espacio de lucha y conflicto, una forma de ejercer poder sobre la cultura meta, evitando la transferencia de ideas subversivas de la sociedad de partida, y como una forma de activismo, para posicionarse ante una gran variedad de problemas sociales como la desigualdad, la heteronormatividad, la xenofobia y las descripciones estereotípicas de la cultura de partida. Como se explicará más detalladamente en la sección del ACD en los estudios de traducción, los investigadores de este campo interesados en el ACD han examinado el lenguaje en niveles micro y macro, observando la traducción de términos con carga ideológica, el uso del género en las palabras y construcciones sintácticas, como por ejemplo la voz activa en contraposición a la voz pasiva, e indicadores de transitividad, entre otros. El objetivo final suele ser conocer mejor los motivos que llevan a los traductores a tomar ciertas decisiones, si estas son inconscientes o deliberadas, pese a que puede ser difícil de comprobar, e intentar lograr la justicia social al cuestionar el propio lenguaje y a aquellos que lo usan para beneficio personal o institucional. Llegados a este punto, es importante reiterar que el ACD se ocupa inequívocamente del uso institucionalizado del lenguaje. Cuando se aplica a la traducción, lo que se percibe como estándar o aceptable en la cultura de partida puede no serlo en la comunidad meta y viceversa.

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[heading title] El análisis crítico del discurso (ACD) frente al análisis del discurso (AD)

Antes de abordar cómo se ha aplicado el ACD a los estudios de traducción, resulta imperativo reflexionar y entender las diferencias entre el ACD y el análisis del discurso (AD). Una característica clave del ACD es su enfoque hacia la ideología y el poder, con especial atención al modo en que los textos (multimodales) de manera inconsciente o engañosa codifican dichas ideologías (Bloor & Bloor 2013; Baumgarten & Schröter 2017; Kim 2025). De modo semejante al ACD, el AD se ocupa del lenguaje más allá del campo de la gramática y la semántica, prestando atención a las características distintivas de los textos y géneros y cómo los textos interactúan los unos con los otros. Por consiguiente, los analistas del discurso decodifican y deconstruyen los textos en busca de cohesión y coherencia (Baumgarten & Schröter 2017). Una diferencia fundamental, sin embargo, se halla en el hecho de que el AD no está intrínsicamente interesado en las relaciones de poder y la ideología en sí mismas. La ausencia de estos enfoques hace que el AD sea menos controvertido en comparación con el ACD (Baumgarten & Schröter 2017). Otra ventaja del AD sobre el ACD es que el primero se encuentra más consolidado y posee un inventario más sofisticado de características para investigar la cohesión y la coherencia entre textos y géneros.  Baumgarten & Schröter (2017) observan que una debilidad metodológica del ACD es que no siempre resulta fácil establecer lo que constituye un ejemplo de ideología en un texto ni cómo expresiones concretas transmiten u ocultan asimetrías de poder.

Baumgarten & Schröter (2017) también señalan que hay una falta de intercambio de ideas entre los estudios de traducción y el ACD, todo ello a pesar de que hay una vasta bibliografía sobre relaciones de poder y desigualdad. Dos claros ejemplos son la famosa denuncia de Venuti (1995) sobre la invisibilidad del traductor en la industria y la obra canónica de Von Flotow (1997) sobre traducción y género. Si bien hay abundantes casos similares, las publicaciones sobre estudios de traducción han pasado por alto el potencial del ACD (Baumgarten & Schröter 2017). Parte del problema se debe a que el ACD ha dependido, casi de forma excesiva, de la gramática sistémico funcional de Halliday. Baumgarten & Schröter (2017) sostienen que una forma más efectiva de integrar el ACD en los estudios de traducción sería centrarse en su eje intercultural, explicando las desigualdades frente a la globalización capitalista y los conflictos geopolíticos arraigados. La siguiente sección de esta entrada profundiza en algunos de estos asuntos, entre los que destaca la propuesta de Baumgarten & Schröter (2017) de dejar atrás el eurocentrismo e integrar otros puntos de vista que cuestionen y recontextualicen las ideas occidentales sobre el mundo (Wodak & Meyer 2001, Bloor & Bloor 2013). 

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[heading title] El análisis crítico del discurso (ACD) en los estudios de traducción

Dado su enfoque en la hegemonía, la política y la ideología, no sorprende que el ACD se haya prestado al estudio de textos traducidos. Existe una modesta bibliografía de investigación sobre traducción periodística y literaria, a veces informados por la narratología e ideas de relexicalización (Baker 2018; Bazzi 2022) que ha recurrido a Fairclough (1985, 1993), Wodak & Meyer (2001) y Van Dijk (1997) para entender, entre otras cosas, cómo la ideología y el contexto sociocultural del traductor pueden potencialmente transformar el texto traducido. Algunos estudios preliminares en traducción periodística buscaron integrar elementos del ACD que se habían aplicado al análisis del discurso mediático en lingüística. Por ejemplo, a principios de la década de 2010 hubo una tendencia a investigar hasta qué punto las traducciones se manipulan en el plano mediático para ajustarse a una determinada narrativa y presentar una versión distorsionada o sesgada de la cultura de partida (Al-Hejin 2012; Alghamdi 2014; Aslani & Salmani 2015).

En particular, Al-Hejin (2012) analizó charlas de mujeres saudíes traducidas por la BBC al árabe estándar y al inglés, dejando entrever un cierto grado de manipulación e intervención textual que, conforme al autor, no se puede simplemente atribuir a la especificidad y limitaciones del género periodístico. Además, sostiene que la representación occidental de mujeres musulmanas como “sumisas” y “oprimidas” no hace sino perpetuar estereotipos generalizados sobre el mundo árabe y Oriente Próximo.  En una línea similar, el caso práctico de Alghamdi (2014) sobre traducciones al árabe de la obra de Noam Chomsky El control de los medios de comunicación encontró que los traductores juegan un papel importante como guardianes de la información al elegir de forma selectiva lo que llega a los lectores en la lengua meta. El análisis comparativo de elementos léxicos, selección de palabras y estructuras sintácticas entre los textos de partida y meta demostró que hay diferencias considerables entre ambos, algo que, según el autor, pone de relieve las limitaciones socioculturales e ideológicas de los propios traductores. Asimismo, cabe mencionar que la investigación de Aslani & Salmani (2015) se sustenta en su aceptación de la premisa de Fairclough (1995) según la cual “ideologies reside in texts”, así como de que “texts are open to diverse interpretations”. Por consiguiente, el conocimiento empírico y el posicionamiento de los traductores puede dar lugar a una amplia gama de representaciones.

Ietcu-Fairclough (2008) adopta una mirada más amplia sobre la dinámica entre traducción e ideología, observando que desde la perspectiva del ACD la traducción puede concebirse como una forma de recontextualización. En su trabajo seminal, la autora argumenta que la traducción puede utilizarse de forma política para cuestionar y subvertir el statu quo. No obstante, según este enfoque de la traducción como recontextualización, la resistencia y la (de)legitimización no están motivadas meramente por la ideología del traductor. Por el contrario, la dinámica de poder en juego abarca lo que ella define como “a field of forces” – “contests for different forms of (cultural, economic, [and] political) capital” (Ietcu-Fairclough 2008: 67). Si bien la cultura y la política no van necesariamente de la mano, juntas pueden afectar a las prácticas de traducción y su impacto se hará evidente en las características de los textos traducidos.

Jeremy Munday
Jeremy Munday, autor de Translation and Ideology. A Textual Approach en 2007.

Como se menciona arriba, la traducción literaria es otro campo fértil de investigación. Como dato interesante, los estudios en esta área también se han enfocado en la dicotomía entre Occidente y Oriente. Por ejemplo, Aidinlou, Dehghan & Khorsand (2014) han recurrido al ACD para evaluar la calidad de la traducción del texto político literario  Rebelión en la granja (1945) de George Orwell, centrándose en la dinámica entre poder e ideología. A tal efecto, analizaron un fragmento de dos traducciones persas, buscando específicamente diferencias significativas en las traducciones de elementos léxicos. Aidinlou, Dehghan & Khorsand (2014) concluyeron que la cantidad de divergencias con respecto al texto de partida indica que hay un grado elevado de manipulación y distorsión ideológica que a la larga ponen en entredicho la calidad y credibilidad de las traducciones.  Un estudio de Shahbazi & Rezaee (2017), que investigó traducciones persas de La cabaña del tío Tom (1852) de Harriet Beecher Stowe, reveló varias imprecisiones cuyo origen podría ser tanto deliberado como desinformado. Shahbazi & Rezaee (2017: 99) analizaron usos léxicos y gramaticales, profundizando en términos cargados de ideología. Al igual que muchos otros investigadores, los autores vieron una correlación entre términos cargados de ideología y manipulación textual. En su opinión, dicha manipulación de trasfondo ideológico probablemente surge de los conocimientos políticos y sociales de los traductores, a lo que se suman sus creencias religiosas y la posición que ocupan en la comunidad meta. A pesar de esta aparente falta de neutralidad, Shahbazi & Rezaee (2017: 100) observaron que los traductores realizaron un minucioso esfuerzo por mantener la esencia, el mensaje general y la estructura del texto inglés de partida. Groce & Hoodkinson (2019) redirigieron su atención a la relación intertextual entre las traducciones, poniendo de manifiesto el uso muy superior de palabras tabú en textos traducidos del inglés. Los autores notaron que los traductores habrían recurrido a una estrategia de traducción interpretativa en algunos casos. De modo semejante a Ietcu-Fairclough (2008), Groce & Hoodkinson (2019) entienden la traducción como recontextualización, un proceso mediante el cual elementos arraigados en la cultura de partida se traducen empleando referencias de una realidad social y cultural distinta. Los investigadores hallaron que, si bien el texto de partida se conservó en su mayor parte, en las traducciones se añadieron expresiones tabú no presentes en el texto de partida. Estos resultados recuerdan al debate por antonomasia entre domesticación y extranjerización. Sin embargo, esta entrada no tiene como objetivo ahondar en cómo las herramientas teóricas del ACD se desenvuelven frente a otros enfoques en la disciplina.

Si bien los estudios anteriores tienen a la traducción como objeto de investigación, la inmensa mayoría de las publicaciones que se han mencionado, exceptuando quizás Groce & Hoodkinson (2019), provienen de revistas de lingüística. En estudios de traducción, investigadores de renombre como Munday (2007) han dedicado gran parte de su carrera a analizar intervención y manipulación textuales, inspirándose en el concepto de recontextualización de Fairclough y examinando traducciones de trasfondo ideológico. Al igual que otros estudios anteriores, el foco principal ha sido la traducción periodística. Munday (2007) se centra casi de forma exclusiva en la traducción al inglés de los discursos de Fidel Castro. Tras llevar a cabo un análisis crítico de los fragmentos, el autor concluyó que las traducciones al inglés habían sido ideológicamente distorsionadas al haber encontrado casos de omisión, reordenamiento y giros lingüísticos (como indicadores de transitividad) destinados a deslegitimar sutilmente el discurso político cubano. Munday (2007) proporciona un ejemplo ilustrativo al comparar el texto de partida en castellano con algunas de las traducciones al inglés, observando que en el primero se omite mencionar a Castro en relación al relevo en el poder debido a sus problemas de salud, mientras que una de las traducciones al inglés emplea la construcción activa “I attended [a medical appointment]”. Según el autor, el cambio de voz pasiva a activa podría ser deliberado y hace que la vulnerabilidad de Castro resalte en el texto meta.

Más recientemente, Baumgarten & Schröter (2017), Kim (2019, 2025) y Bazzi (2022) han dado a conocer las posibles ventajas de integrar el ACD en los estudios de traducción. Como ya se ha observado, los intentos de incorporar el ACD a la disciplina han sido relativamente escasos, todo ello pese a haber estudios esclarecedores en la década de 2010. Teniendo en cuenta la atención que ciertas ramas del ACD han prestado a la ideología, el poder y la manipulación, es sorprendente que los estudiosos de la traducción no hayan explotado su potencial como marco metodológico mucho antes.  El ACD se alinea muy bien con cuestiones tradicionales como la fidelidad al texto de partida, la agencia del traductor, los problemas de la mediación cultural y la censura.  Munday (2007) y Kim (2019, 2025) han destacado la utilidad de la lingüística de corpus para obtener resultados más significativos y dejar atrás los estudios de caso aislados e individuales. En concreto, Kim (2019: 119) también reconoce que el ACD “has proved influential in widening the remit of translation and interpreting studies by encouraging scholars to understand translation as a sociocultural and political act”. Kim (2019) es defensora de un ACD que se valga del corpus para examinar grandes muestras de datos, una tarea que en la actualidad es más sencilla gracias a la disponibilidad de herramientas sofisticadas. Por ejemplo, la función de concordancia puede permitir a los investigadores dilucidar cómo ciertos términos con carga ideológica se comportan según el contexto. De igual manera, estas funcionalidades pueden ayudar a esclarecer decisiones relacionadas a la traducción, contribuyendo así a un mejor entendimiento de la dinámica de poder en juego.

Basándose en los temas mencionados anteriormente de poder e ideología, Baumgarten & Schröter (2017) recalcan la importancia del ACD para el estudio del discurso de género y la heteronormatividad, el papel de la traducción en las relaciones coloniales y hegemónicas de poder, la construcción de nuevas identidades y cánones literarios a través de la traducción y el impacto de la traducción en las instituciones multinacionales. Los autores también reclaman una mayor atención al discurso subversivo o contrahegemónico frente al poder y a la ideología, argumentando que los estudios que se han servido del ACD se han enfocado de forma muy restrictiva en los discursos mediáticos y xenófobos. Baumgarten & Schröter (2017) reflexionan además sobre las otras limitaciones de estudios anteriores, observando que “the vast majority of papers draw on Anglophone CDA and are published in English”. Para contrarrestar este sesgo, proponen redefinir y cuestionar los límites del ACD, lo que llevaría al establecimiento de un análisis contrastivo del discurso cultural o ACDC. A diferencia del ACD, que a criterio de los autores se apoya de forma sesgada en el discurso intracultural y en inglés, el ACDC redirigiría la atención más prominentemente a la esfera internacional. Este cambio empoderaría a los grupos marginados y adoptaría nuevas estrategias para dotarles de más representación en los círculos académicos. Según Baumgarten & Schröter (2017), lo que es aún más importante es que el ACDC abriría el camino a una autocrítica más pronunciada, al tiempo que permitiría a los investigadores comprobar hasta qué punto la traducción y la interpretación están arraigadas en redes interculturales de poder, autoridad e influencia. Un claro ejemplo sería entender qué textos se eligen para su traducción con el fin de revelar relaciones hegemónicas emergentes entre países.

Por último, Bazzi (2022), al igual que Kim (2019), revindica el papel de la traducción como acto cultural y político. Por ello, sostiene que la traducción (o su calidad) no debe juzgarse simplemente por el número de discordancias o errores de registro, semiótica y pragmática. Bazzi (2022) observa que los fundamentos ideológicos del texto de partida pueden cuestionarse o resistirse en la traducción. 

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[heading title] La metodología del análisis crítico del discurso (ACD) aplicada a los estudios de traducción

El ACD es metodológicamente heterogéneo (Baumgarten & Schröter 2017: 140). En síntesis, dicha diversidad puede explicarse porque, como se observó en secciones anteriores, el ACD se ha nutrido de otras disciplinas como las ciencias sociales, la teoría literaria y la lingüística. Asimismo, investigadores anglófonos, sobre todo del Reino Unido, se han basado principalmente en la gramática sistémico funcional de Halliday, mientras que sus pares en el continente europeo se han inclinado más hacia enfoques sociocognitivos y prácticas discursivas impulsadas por la historia (Van Dijk 1998).

Critical Discourse Analysis in Translation Studies - An Introductory Textbook
Kim (2025), un manual orientado a la metodología del ACD

Baumgarten & Schröter (2017: 140) también señalan que los estudios guiados por el ACD entran en dos categorías principales, en función de su eje metodológico. En primer lugar, los estudios que se valen de un ACD centrado en la teoría o guiado por ella suelen prestar atención a la multimodalidad y a las metáforas. La investigación en este campo analiza cómo las metáforas, los textos, las imágenes y el sonido pueden emplearse para sostener ideologías (véase Góngora-Goloubintseff 2020). En segundo lugar, los estudios que se basan en un ACD de enfoque empírico, a veces llamados estudios del discurso basados en corpus, se han vuelto más comunes gracias a la disponibilidad de los corpus y al auge de su popularidad en estudios de traducción. Los corpus han permitido a los lingüistas y a los investigadores de la traducción diseccionar y extraer patrones en el uso del lenguaje apoyándose en grandes conjuntos de datos. Una ventaja evidente de esta técnica sobre los casos prácticos de pequeña escala es que los investigadores pueden acceder fácilmente a unos datos que, sin la ayuda de estas herramientas, podrían pasar desapercibidos. Los corpus permiten, pues, obtener muestras más representativas y sacar conclusiones de mayor envergadura. Los estudios con un ACD que se apoya en los corpus buscan a menudo descubrir sesgos arraigados o entender cómo el significado es un constructo subjetivo. Un claro ejemplo se puede encontrar en el corpus Genealogies of Knowledge (GoK), alojado en la Universidad de Mánchester. El GoK contiene una amplia variedad de traducciones de obras filosóficas griegas al inglés, árabe y latín con el fin de comprender cómo conceptos o elementos léxicos tales como democracia, nación, estado y sociedad civil se han transferido a otras culturas y han evolucionado a lo largo de la historia.

Más recientemente, el libro de texto de Kim Critical Discourse Analysis in Translation Studies (2025) ha enumerado varias ramas del ACD para mostrar de forma exhaustiva cómo pueden aplicarse al análisis de textos traducidos e interpretados. Kim (2025: 48) describe distintos métodos dentro del marco teórico del ACD, si bien solo profundiza en tres de ellos: la lingüística sistémico funcional de Halliday, el modelo tridimensional de Fairclough y el enfoque sociocognitivo de Van Dijk.  Tal como señala Kim (2025: 26), la lingüística sistémico funcional le da importancia al texto objeto de estudio, a su contexto y al “context of culture”, cada uno de los cuales están entrelazados. En su conjunto, estas variables pueden transformar el uso del lenguaje. Por consiguiente, los estudios que se sirven de la lingüística sistémico funcional han tendido a investigar el campo o contenido del texto (en qué se involucran los participantes), el tenor (quién participa) y el modo (la estructura del texto). La teoría de la valoración, desarrollada en Australia, se encuentra estrechamente relacionada con la lingüística sistémico funcional, en la que se inspira. Esta teoría profundiza en el segundo eje de la lingüística sistémico funcional, el tenor, algo que muchos estudios a menudo pasan por alto. Así, los analistas críticos del discurso prestan atención a las relaciones y a los posicionamientos interpersonales dentro del texto (Kim 2025: 26). En estudios de traducción, la lingüística sistémico funcional ha inspirado a Munday y Zhang (2015), así como a los primeros trabajos de Baker (1992), entre otros. Identificar y diseccionar estos ejes dentro del texto de partida puede ayudar a los traductores a entender cómo se construye y media el significado en su contexto cultural.

El segundo enfoque metodológico que aborda Kim (2025: 55), el modelo tridimensional de Fairclough, se apoya en la lingüística sistémico funcional y analiza textos, discurso y práctica sociocultural. La primera dimensión se limita al nivel de la palabra, la segunda a todo el texto, y la tercera se refiere a las normas o a lo que la sociedad considera aceptable. Las tres son interdependientes y pueden, pues, influenciarse la una a la otra. Por ejemplo, determinadas selecciones léxicas pueden afectar cómo se recibe el texto, lo que a su vez puede moldear nuestra opinión sobre la sociedad. A la inversa, las normas socioculturales pueden transformar el discurso, dando lugar a selecciones léxicas específicas. Investigadores como Ietcu-Fairclough (2008) y Al-Hejin (2012) se han basado en el modelo tridimensional para comprobar hasta qué punto los cambios en la traducción son motivados por la ideología. Estudios ligados al modelo de Fairclough han examinado varias traducciones de un solo texto, en muchos casos centrando su atención en relexicalización y reescritura. El último enfoque metodológico, el sociocognitivo de Van Dijk, tiene como eje principal la interpretación, lo que Kim (2025: 36) llama el “space in between” o agencia. Conforme a este modelo, la forma en la que se recibe e interpreta el discurso dependerá en última instancia de la ideología de diversos agentes sociales. Por ejemplo, es muy poco probable que los discursos contemporáneos sobre el cambio climático y los solicitantes de asilo en Europa y otras partes, por mencionar solo dos, reciban la misma respuesta por parte de individuos con ideas políticas opuestas. Los estudiosos de la traducción cuya investigación se ha servido del modelo de Van Dijk generalmente han analizado la capacidad que tiene el traductor para intervenir en un texto, tanto si es para reforzar una ideología presente en el texto de partida como si es para subvertirla (Baumgarten & Schröter 2017: 139; Kim 2025: 58).

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 Research potential Potencial de investigación

El ACD se ha aplicado al estudio de la traducción periodística y, en menor medida, a la traducción literaria. La creciente popularidad y disponibilidad de herramientas de corpus también ha permitido a los estudiosos de la traducción distanciarse de los casos prácticos tradicionales y centrarse en conjuntos de datos más extensos (Kim 2019, 2025). El ACD es metodológicamente heterogéneo y se encuentra ligeramente sesgado hacia el discurso intralingüístico anglosajón (Baumgarten & Schröter 2017). Si bien el análisis contrastivo del discurso cultural podría cerrar la brecha entre diferentes culturas, se puede argumentar que el ACD en sí mismo tiene el potencial de ser contrastivo mientras se aplique empíricamente a los estudios de traducción. Los estudios descritos anteriormente dan cuenta de dicho potencial, la inmensa mayoría de los cuales se han beneficiado de la flexibilidad metodológica del ACD.   

En los últimos años, los investigadores de la traducción han comenzado a sacar conclusiones apoyándose en enfoques del ACD basados en herramientas de corpus, lo que les ha permitido comprender mejor los patrones en el uso del lenguaje, términos cargados de ideología y palabras clave en contexto a lo largo y ancho de varios textos y géneros de partida y meta. Asimismo, el rápido avance de la IA inevitablemente abre un sinfín de problemas éticos que hacen que su estudio sea especialmente recomendable. En un mundo políticamente polarizado, donde las campañas de desinformación recurren al lenguaje como un medio para ejercer y reafirmar su poder sobre las masas, un ACD guiado por la lingüística de corpus podría emplearse para identificar rasgos destacados, diseccionar argumentos y lograr una mejor comprensión de cuanto se propaga a otras culturas mediante la traducción. En lo que respecta a la IA, el ACD podría aplicarse al estudio de la traducción automática (TA) en contraposición a la traducción humana. Una línea fértil de investigación podría ser, por ejemplo, analizar las diferencias en el uso del lenguaje, intención/agencia (como una prerrogativa humana) y la perpetuación y difusión de estereotipos culturales y de género a través de la TA. En relación con lo anterior, los estudios de traducción guiados por el ACD podrían aproximarse a los desafíos a los que los traductores y docentes se enfrentan en la actualidad, así como al lenguaje empleado en la industria de servicios lingüísticos, especialmente el de diferentes actores movidos por su interés en las tecnologías. Estudios sucesivos podrían explorar y sacar partido a la multimodalidad (véase Góngora-Goloubintseff 2020), analizando rasgos destacados no solo en los textos escritos, sino también en el campo audiovisual. En este sentido, el ACD podría guiar a estudios cuyo objeto de investigación sea o bien la subtitulación o el doblaje, centrándose en cómo determinadas expresiones se enfatizan u omiten en las traducciones y los motivos que se esconden detrás de esas decisiones.

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